Todo lo que necesitas saber sobre la fatiga visual

La fatiga visual es una molestia muy común en la actualidad. A diario recibimos un sinnúmero de estímulos que obligan a los ojos, o bien a realizar enfoques continuados, o bien a llevar a cabo continuos cambios de enfoque cerca-lejos. Para enfocar los objetos que se encuentran a corta distancia, los ojos llevan a cabo un esfuerzo conocido como “reflejo acomodativo”. Este reflejo acomodativo es posible gracias a los cambios de forma del cristalino. Esta lente, situada en el interior del ojo, se abomba y se estira dependiendo de la distancia de mirada; permitiendo enfocar en el plano de cerca y lejos respectivamente. De este modo, para realizar una actividad en la que es precisa la vista próxima, el músculo ciliar, que tiene forma circular y está adherido al cristalino a través de ligamentos suspensorios, se contrae, permitiendo que el cristalino adopte una forma más esférica (se abombe).

¿Qué causa la fatiga visual?

Cuando realizamos un esfuerzo acomodativo continuado, ya sea por pasar mucho tiempo usando la visión próxima (leyendo, cosiendo o mirando el ordenador, por ejemplo), o por realizar frecuentes cambios de enfoque cerca-lejos (al conducir, por ejemplo la mirada pasa continuamente del salpicadero a la carretera), nuestros ojos se resienten y empiezan a acusar molestias: aparece la fatiga visual. Este trastorno también se manifiesta después de llevar a cabo una actividad con una luz inadecuada, ya sea mucha o poca, pues ambos extremos obligan al ojo a hacer un mayor esfuerzo acomodativo.

¿Cuáles son los síntomas de la fatiga visual?

Dependiendo de la morfología ocular, así como de los hábitos visuales de cada uno, cada persona acusará la fatiga visual de un modo u otro. Los síntomas más frecuentes de fatiga visual son:

  • Molestias oculares como escozor, picor, sensación de arenilla o quemazón, sequedad y lagrimeo.
  • Dolores de cabeza localizados en la frente o en la zona de los ojos y que irradian hacia atrás.
  • Hinchazón leve y enrojecimiento de ojos y/o párpados.
  • Dificultades para enfocar y visión borrosa.
  • Sensación de congestión o dolor en el puente nasal o en las cuencas de los ojos.

¿Cómo se previene la fatiga visual?

Para evitar que la fatiga visual se manifieste, es conveniente:

  • Asegurarse de que se tiene una luz adecuada para llevar a cada actividad. Leer un libro con poca luz, tener la pantalla del ordenador con el brillo y el contraste mal ajustados, o no llevar gafas de sol cuando se realiza un deporte al aire libre, acelera la aparición de la fatiga visual.
  • Comprobar que la pantalla del ordenador, de la Tablet o del móvil no tiene reflejos. Las luces que se reflejan en las pantallas exigen un sobreesfuerzo a los ojos.
  • Cuando los ojos empiezan a manifestar cansancio, porque lagrimean o precisan una mayor frecuencia de parpadeo, conviene detener la actividad un tiempo y llevar a cabo otra más relajante que implique sólo la visión de lejos (mirar el horizonte). Cerrar los ojos un par de minutos también ayuda a calmarlos.

¿Cómo se trata la fatiga visual?

Lo más eficaz para terminar con las molestias derivadas de este problema ocular es dar descanso a los ojos. Apartarlos por un tiempo de la tarea que ha provocado la fatiga visual es fundamental para conseguirlo. Para que la recuperación sea más rápida, también es recomendable:

  • Aplicarles frío, ayudará a bajar la hinchazón y proporcionará alivio inmediato. Puedes hacerlo colocando máscaras de frío y paños húmedos durante unos 10-20 minutos.
  • Masajearlos con una crema hidratante haciendo suaves círculos por el contorno de ojos con los párpados cerrados. Realizar suaves presiones en las cejas, las sienes y los pómulos también resulta muy relajante.
  • Apartarlos de la luz permaneciendo en una habitación oscura con los ojos cerrados u ocultándolos en el hueco de las manos. Es importante recordar que, después de este rato de oscuridad, los ojos deben entrar en contacto con la luz de manera paulatina, para no deslumbrarse.

Salud visual pantallas

Todo sobre la fatiga visual digital

El número de horas que pasamos mirando una pantalla ha aumentado exponencialmente en los últimos años. De acuerdo con una investigación llevada a cabo por el Colegio Oficial de Ópticos Optometristas de Cataluña (COOOC), la mayoría de las personas superan con creces el tiempo máximo diario recomendado de permanencia frente a una pantalla (3 horas):

  • Los menores de 30 años pasan 10 horas y media.
  • Los adultos de 31 a 45 años, 9,3 horas.
  • Los adultos de 46 a 60 años, 8,3 horas.
  • Los adultos mayores desde 60 años, 3,8 horas.

Este exceso de tiempo frente a una pantalla favorece un tipo de fatiga visual conocida como Síndrome Visual Informático (SVI), que está causado por:

  • Enfoque continuado que somete al cristalino y al músculo ciliar a un sobreesfuerzo.
  • La concentración que exigen las pantallas obliga a los ojos a estar muy abiertos, lo que hace que se pase de 18 a 3 parpadeos por minuto aproximadamente. Esto incrementa el riesgo de padecer ojo seco.
  • Exceso de exposición a la luz azul-violeta o luz de alta frecuencia que, además de estrés visual, produce daños en la retina a largo plazo, ya que acelera la muerte de las células de la mácula.
  • Para prevenir el SVI es recomendable seguir la regla del 20, 20, 20: Apartar la mirada de la pantalla durante 20 segundos cada 20 minutos enfocando a una distancia de 20 pies (6 metros). Además, los especialistas de la visión aconsejan adoptar una postura correcta frente al ordenador, que la parte superior de la pantalla no esté más alta que los ojos (para evitar tenerlos muy abiertos), parpadear con frecuencia y usar gotas artificiales en caso de sequedad excesiva.

En Essilor tenemos diferentes lentes que proteger los ojos de la fatiga ocular: Eyezen, Crizal Prevencia y Essilor Anti-Fatigue.

¿Es lo mismo fatiga visual que vista cansada?

Aunque la fatiga visual y la vista cansada o presbicia pueden tener síntomas parecidos, sus causas son distintas.

  • La fatiga visual está producida por un sobreesfuerzo puntual realizado durante horas y/o durante algunos días que “fatiga” los músculos ciliares y dificulta, momentáneamente, los cambios de forma del cristalino que permiten el enfoque de cerca.
  • Sin embargo, la vista cansada es un error refractivo o defecto visual consecuencia lógica del paso de los años, producida porque el cristalino ha perdido la su elasticidad y, como consecuencia, su capacidad de cambiar de forma. Es importante recordar que cuando la vista cansada se manifiesta, a partir de los 40-45 años, los episodios de fatiga visual se vuelven más frecuentes.

La solución más indicada para mejorar la nitidez y agudeza visión de los présbitas son las lentes progresivas. Essilor es una empresa pionera en lentes progresivas. Su gama Varilux, que vio la luz hace más de 50 años, cuenta ahora con los modelos de lentes progresivas más avanzados del mercado.

La fatigua visual se puede solucionar

La fatiga visual es, por tanto, un cansancio puntual de los ojos, que provoca molestias visuales (picor, escozor de ojos, visión borrosa…) y que se soluciona dando descanso a los ojos, apartándolos de la actividad que los sobrecarga. En la actualidad, la fatiga visual más común es aquella que está relacionada con las pantallas, también conocida como Síndrome Visual Informático o SVI.