Diferencias entre miopía, hipermetropía, astigmatismo y presbicia

Existen numerosos defectos visuales, y todos podemos experimentarlas en algún momento de nuestra vida. Aprender a identificar y distinguir los más comunes puede suponer el primer paso para corregirlos. Si sospechamos que podemos tener una afección visual, siempre deberemos acudir a un optometrista u oftalmólogo, profesionales de la visión que elaborarán un diagnóstico específico para tu caso.

Grayscale Photo of Person's Left Eye

 

A continuación, vamos a definir los principales defectos visuales:

Miopía

La miopía es un trastorno de la visión muy común. Cuando padecemos miopía, podemos ver con claridad los objetos cercanos. Sin embargo, es cuando miramos a lo lejos cuando podemos distinguir esta afección: Los objetos lejanos aparecen desenfocados. Dependiendo del nivel de desenfoque (más o menos borroso) nos encontraremos con una graduación más o menos alta.

Sin embargo, a veces podemos tener una leve miopía sin llegar a saberlo. Al ser un defecto que se manifiesta de manera progresiva, es probable que no nos demos cuenta de que lo tengamos (al menos en las primeras fases). Un síntoma común, que nos puede ayudar a detectarla, es el de entrecerrar lo ojos cuando observamos a lo lejos.

 

Hipermetropía

El síntoma más claro de que padecemos hipermetropía es el de la visión borrosa a una distancia corta. El origen de la hipermetropía es tener el ojo más pequeño de lo adecuado para tener una visión perfecta. Esta afección es muy común en los niños, quienes suelen padecerla desde que nacen. Sin embargo, en muchos casos de hipermetropía infantil, conforme se desarrollan los ojos la hipermetropía va disminuyendo y desaparece por completo en la adolescencia.

 

Astigmatismo

El caso del astigmatismo es un poco más complejo. Cuando la luz procedente de los objetos entra en el ojo, se enfoca en más de un punto de la retina. Como consecuencia, tenemos una visión distorsionada y borrosa. De todos modos, el astigmatismo es un problema muy común en la población (lo padecen entre el 20% y el 40% de la población) y se puede corregir fácilmente mediante el uso de gafas.

Presbicia

La presbicia es un proceso natural del ojo que tarde o temprano influye en nuestra capacidad de enfocar los objetos. La causa principal de la presbicia es la rigidez del cristalino. El cristalino es una parte del ojo, similar a una lentilla, encargada de enfocar los objetos a diferentes distancias. Lo consigue cambiando su forma según la distancia a la que miremos, en un proceso que conocemos como acomodación. A medida que pasa el tiempo, el cristalino pierde elasticidad. Como consecuencia, no enfocaremos correctamente a distancias cercanas, tendremos dificultades de lectura, etc. Sin embargo, la presbicia o vista cansada también es un defecto común, con una solución muy establecida a lo largo de los años: Las lentes progresivas. 

 

Varilux Lentes Progresivas