Cuida tu vista de la luz azul de las pantallas

Los españoles pasan una media de 11 horas al día delante de una pantalla, contando con la jornada laboral, según confirman estudios recientes. Esta exposición prolongada hace que nuestra vista esté expuesta a la luz azul que desprenden los dispositivos. ¿Cómo afecta la luz azul de las pantallas a la vista?

Las pantallas se han convertido en nuestro mayor aliado, y estamos constantemente expuestos a sus efectos. En el trabajo con el ordenador, los descansos con el móvil, en casa con la televisión u otros dispositivos. Casi podríamos afirmar que vivimos pegados a una pantalla constante y esto tiene sus efectos.

 

¿Qué es la luz azul?

Llamamos “luz azul” a una parte de la luz proveniente de fuentes de luz artificial, como las pantallas digitales o las luces fluorescentes. El ojo humano absorbe este tipo de luz de manera muy rápida e intensa. La luz de las pantallas y los LED emiten gran cantidad de rayos azul-violeta de alta energía. Este tipo de luz puede dañar las células de la mácula, un tejido sensible a la luz situado en el fondo del ojo, en el centro de la retina. No obstante, es beneficiosa para el ojo si la recibimos con moderación. Por otro lado, un abuso de esta exposición puede generar problemas oculares que aumentan el riesgo de padecer presbicia, miopía o algunos tipos de degeneración ocular.

 

¿Cómo afecta la luz azul de las pantallas a la vista?

Nuestros ojos no están diseñados para estar viendo millones de píxeles durante todo el día. Las imágenes que vemos en las pantallas de nuestros dispositivos suelen ser demasiado pequeñas o de baja calidadEsto provoca que nuestros ojos se esfuercen para enfocar y que nuestra vista se vea afectada por la luz azul de las pantallas.

La fatiga visual

Es el primer efecto provocado por una exposición prolongada a aparatos digitales. Es causada por la necesidad de realizar enfoques continuados o continuos cambios de enfoque cerca-lejos. Esto se denomina “esfuerzo acomodativo”.

Vista cansada

También conocida como sinónimo de presbicia. Es la evolución natural del ojo que con el paso de los años pierde la capacidad de enfocar correctamente el cristalino. Una exposición continuada a la luz azul nociva que desprenden los aparatos digitales y los constantes esfuerzos para enfocar en distancias ultra-próximas han potenciado la aparición de esta deficiencia visual.

En los últimos años se ha percibido un aumento de las personas entre 38 y 39 años que sufren los efectos de la vista cansada a causa de una sobreexposición a las nuevas tecnologías. Los síntomas más comunes de estos problemas visuales pueden ser: molestias en los ojos, como irritación, picor, hinchazón, entre otros; dolores de cabeza, como consecuencia de un gran esfuerzo; visión borrosa, aunque suele desaparecer al cesar la exposición a la luz azul, entre otros.

¿Cómo prevenir los síntomas?

Evitar largas exposiciones a pantallas digitales en ocasiones es bastante difícil. Esto se debe a que el mundo digital está muy arraigado en nuestra cultura, ya sea por trabajo o por ocio. Por ello, la mejor forma de evitar los síntomas de la fatiga visual es aplicar la regla del 20, 20, 20. Esta se basa a apartar la mirada de la pantalla durante 20 segundos cada 20 minutos enfocando a una distancia de 20 pies (6 metros). Además, es importante que no haya reflejos en la pantalla, adoptar una postura correcta delante del ordenador y parpadear con frecuencia o cerrar los ojos durante varios segundos.

 

Ahora que ya sabes qué es y cómo afecta la luz azul de las pantallas a la vista, es el momento de empezar a cuidar estos pequeños detalles que pueden ser indispensables para tener una buena salud visual.