Casas de madera: mitos y claves para elegir la tuya

Vivir en una casa de madera se ha convertido en una opción para muchas personas. Cada vez se vuelve más atractivo vivir en un entorno rural, que nos permita disfrutar de la vida a todas las distancias. No es de extrañar que sea una de las tendencias en vivienda de 2018, con un crecimiento cada vez más pronunciado. Las ventajas son muchas: Ahorro en costes y en tiempos de construcción, además de la contribución al medio ambiente. De pronto, se nos abre la posibilidad de residir en una casa alejada de la ciudad, construida sobre ese terreno familiar o adquiriendo uno propio.
A pesar de todo esto, aún a día de hoy existen ciertos mitos negativos sobre las casas de madera, que nos impiden contemplarlas como una opción de vivienda seria. Sin embargo, confirmamos que la mayoría de los mitos en torno a las casas de madera son falsos. Hemos analizado los principales para desvelar la realidad de una opción económica, rápida y estéticamente atractiva.

casas de madera

 

Las casas de madera no aíslan la temperatura

A pesar de que pueda parecer que las paredes de madera no aíslan de la temperatura o la humedad, este mito es totalmente falso. Las casas de madera cuentan con materiales acondicionados para crear un aislamiento excelente. De hecho, mejor que el de las casas habituales construidas sobre una base de hormigón. Una de las pruebas es el consumo energético de las casas de madera: puedes ahorrar hasta un 90% en gastos y energía.

 

Las casas de madera se queman antes

Precisamente este es uno de los puntos más fuertes de las casas de madera. Aunque estemos acostumbrados a asociar la madera al fuego, las casas de madera presentan una alta resistencia al fuego por dos factores fundamentales: El primero de ellos es la capa de material aislante con la que se trata la madera. Esto la convierte en un producto altamente resistente al fuego. Por otro lado, recordemos que la madera, al contrario que otros materiales, es un material muy estable al fuego. En caso de incendio se consume lentamente, mantiene su estructura, no libera gases tóxicos (como el plástico) y se apaga con mayor facilidad. Si quieres saber más, haz clic aquí. 

 

Las casas de madera no tienen resistencia

Puede que pensemos que las casas de madera no son todo lo resistentes que debieran, o que se deterioran con facilidad. Incluso que estamos desprotegidos frente a posibles desastres naturales. Nada más lejos de la realidad. La madera tiene una gran resistencia mecánica. Siendo un material ligero, es capaz de ofrecer la misma protección que los muros hechos a base de ladrillos. Además, también cuentan con una gran durabilidad: si está bien tratada es muy resistente al desgaste de la humedad, el viento y el Sol. En definitiva, tener una casa de madera te permite vivir en un entorno más tranquilo, disfrutar de unas vistas espectaculares y cambiar tu estilo de vida para ver el mundo a todas las distancias.