Asun Oliver: La “dama de las gafas” que ayuda a mujeres en exclusión social

Se define como apasionada y está claro que la vitalidad y ganas no le faltan a Asun Oliver. Fue una de las fundadoras de Ópticas Asociadas de Valencia. Llegó la crisis y se reinventó con una nueva óptica en la que el diseño y la innovación son los protagonistas. Asun ama las gafas, dice que “son sus amigas” y confiesa que en su casa tiene más de 150 pares. Esta “dama de las gafas”, como le gusta que le llamen, colabora además con mujeres en riesgo de exclusión social.

Cuando uno llega a Asun Oliver Ópticas, en Valencia, descubre pronto que esta no es una óptica al uso. Aquí no hay paredes blancas ni carteles con modelos luciendo gafas. “Al iniciar este proyecto aposté por ofrecer un producto diferente y eso tenía que empezar por la propia tienda”, explica Asun Oliver, la artífice de la iniciativa, “por eso me decidí por un centro óptico que pareciese una galería de arte gracias a los diseños de Antonio Solaz”. Sus dibujos conviven en un espacio con mucha luz en el que también es posible tomarse un café o salir a la terraza.

“Regálame alguna gafa para mis mujeres”

Oliver abrió esta óptica en el año 2012. Para ello eligió una fecha especial para tener buen augurio: el 12 del 12 a las 12. No era su primer proyecto empresarial. Esta valenciana, que primero estudió Farmacia, cofundó en la década de los 80 Ópticas Asociadas, que después pasarían a llamarse Instituto Valenciano de la Visión. Llegaron a tener 16 tiendas en toda Valencia pero vino la crisis, la caída de ventas, despidos… y optó por quedarse con dos de ellas y emprender un nuevo camino abriendo una tercera: Asun Oliver Ópticas.

Ayuda a mujeres de centros de acogida

“Empezar de nuevo fue duro pero con el gran equipo humano que tengo lo hemos conseguido”, relata esta mujer de 58 años que admira a Steve Jobs y a Cristóbal Colón (no el historiador sino el impulsor de La Fageda, una cooperativa de yogures de Girona en la que el 70% de los empleados tienen una discapacidad). Esa humanidad que ella destaca de sus trabajadores está presente en su día a día. Desde hace años Oliver colabora con mujeres vulnerables que están en situación de riesgo (y sus hijos menores) a través de un convenio con la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas de la Generalitat de Valencia. Son mujeres que viven en centros de acogida, maltratadas… “algunas no tienen ni para el autobús y les llevamos nosotros las gafas”. “No te puedes ni imaginar la satisfacción personal que supone” –explica- “lo tendríamos que hacer todos y que fuese la mar de normal”. Y es que su óptica es la única de Valencia implicada en la iniciativa. Por eso Asun trata de sumar apoyos y lo consigue con sus propios proveedores, como Essilor. “Regálame alguna gafa para mis mujeres”, les pide con cariño. Su inquietud por hacer cosas para ayudar a los demás no acaba aquí ya que también colabora con los servicios sociales de los ayuntamientos de Riba-Roja y Vilamarxant. Además tiene en mente un proyecto para crear un taller de costura de estuches de gafas para darles una oportunidad laboral a esas mujeres.

Fondo de armario con 150 pares de gafas

Asun ama las gafas. Asegura que son “sus amigas”. Por eso le encanta que la autodenominen la “dama de las gafas”. “Yo cuando me levanto por las mañanas lo primero que pienso es: ‘¿cuáles me pongo hoy?’ Y a partir de ahí escojo la ropa”. En su caso tiene un buen “fondo de armario” óptico. Nada más y nada menos que 150 pares. “Y cada cual más extraña”, reconoce entre risas.

“Si eres arquitecto tienes que llevar unas gafas de arquitecto”

Ella sabe bien que unas lentes son el elemento esencial y no el complemento. Esa filosofía trata de transmitírsela a sus clientes-pacientes. “Si eres arquitecto tienes que llevar unas gafas de arquitecto”, añade. En esta óptica de Valencia sí se cumple lo de ofrecer un producto personalizado en el que se tiene en cuenta la fisionomía, gustos, trabajo… La parte de redes sociales también es fundamental y cuenta con una persona -“el mejor del mundo mundial”- dedicada a ello.

Una guitarrista que sueña con ser solista

Cuando una tiene esa pasión por el mundo de la óptica tanto dentro como fuera del negocio semeja que ya no le quede tiempo para nada más. Pero Asun, que se identifica con el personaje de “Alicia en el país de las maravillas”, aún tiene más sorpresas en la chistera. Toca la guitarra desde niña (me viene de familia, mi padre era violinista y todos fuimos al conservatorio) y le queda un sueño por cumplir: ser solista de un grupo. Aunque sueñe como Alicia reconoce que con su voz de “cascarrillo” lo tiene difícil. Por eso a la hora de plantearse un reto de futuro apuesta por algo que seguro se cumplirá: “Abrir más tiendas”.

Asun Oliver tiene muy claro que no se va a jubilar nunca. ¿Y qué haría con las gafas? ¡Tienen que estar conmigo! (más risas).