Restaurantes indios de Madrid: nuestro Top Five

Urad, mung, chana, atta… para la mayoría de los comensales que pueden estar leyendo este post estos ingredientes no le sonarán de nada, pero sí a un amante de la gastronomía hindú. La India tiene, además de sus maravillosos paisajes, una gastronomía muy definida, que si bien no es del gusto de las grandes masas, es perfecta para los sibaritas de la buena cocina. Especies, verduras y al menos cinco docenas de legumbres diferentes son los ingredientes básicos de esta dieta rica en picante y no apta para todos los paladares. La gastronomía hindú procede de la unión de diversas culturas que le da a sus platos una gran variedad de sabores. ¿Cuántos amantes hay aquí de los sabores fuertes? Este post es para vosotros ya que hoy hablamos de los mejores restaurantes hindúes de Madrid ¡que aproveche!

Tandoori Station. Es probablemente el mejor de todos los restaurantes que podemos encontrar en la capital. Platos y sabores de la India en un local regentado, curiosamente, por un paquistaní. Olvida los lugares pequeños, cerrados y recargados propios de los restaurantes hindúes y disfruta de su decoración ambientada en una estación de tren, su amplia terraza y un menú apto para todos los gustos. El Chef Nadeem es el creador de estos suculentos platos. Paquistaní con padres de origen hindú ha trabajado en restaurantes de Tailandia, Malasia o Australia, por lo que tiene grandes conocimientos de comida asiática. Cuenta con una abundante carta en la que destacan los asados y, por supuesto, el curry. Organizada en cuatro estaciones comienza por la estación de los entrantes, con platos que todo buen amante de esta gastronomía debe probar; la estaci´con Tandoor, parte del menú en el que las especias son el ingrediente fundamental, la estación currys con arroces variados y, por último el Fin del Viaje con el helado y la tarta de zanahoria como protagonistas. La comida es apta para todos los paladares. Desde platos menos especiados para aquellos que todavía están conociendo la gastronomía típica a genuinos platos hindúes cargados de especias y con picante. El restaurante abre de martes a domingo y está situado en la Calle Ortega y Gasset número 89. ¡Reserva mesa en Tandoori Station y no te arrepentirás!

Taj Mahal. Más de veinte años a sus espaldas lo hacen ser uno de los restaurantes indios con más solera de Madrid. Olvídate de las grandes decoraciones y de la nueva cocina: una carta tradicional cien por cien que te hará viajar al mismo corazón de la India. Destaca por sus arroces, sus pollos y sus curries. Imprescindible probar la cerveza artesana y los panes de especias. Un lugar que está siempre abarrotado de gente, no sólo porque se encuentra en el céntrico barrio de Chueca sino porque lo vale. Un menú sencillo, sin pretensiones, a buen precio y que hará que salgas satisfecho de comer allí. SUs platos son aptos para todos los comensales, ya que tan sólo utilizan picante cuando uno lo pide. Está situado en la Calle Belén número 12 y abre todos los días de la semana ¡Recomendable!

Benares. Abierto desde hace dos años, es la exquisitez hecha comida. Regentado por el famoso chef hindú Atul Kochhar, reconocido con una estrella Michelin por su restaurante Benares de Londres, lleva desde 2015 en Madrid haciendo las delicias de los amantes de los platos especiados. Pero comer en Benares es más que remitirse a los típicos platos, si estás buscando tradición, este no es el lugar. Sí lo es si quieres disfrutar de la reinvención de la comida hindú, paladear platos típicos con un toque moderno y degustar la mezcla de culturas. Utiliza en casi todos sus platos productos españoles, por lo que el toque ‘de la tierra’ está garantizado. Imprescindible probar sus panes hindúes, el pollo tandoori al estilo antiguo Delhi o las Vieiras Jal Targan, recomendadas especialmente por el chef. Alta cocina hindú en el típico barrio madrileño: Chamberí. Benares abre todos los días de la semana y está situado en Zurbano número 5. ¡Un restaurante que no debes dejar de visitar si quieres estar en el top five de restaurantes indios de Madrid!

Bangalore. Como ellos mismos indican en su propia página web Bangalore es un viaje de especias nunca antes vivido. De reciente apertura en Madrid, destaca por sus elaboraciones vegetales con las lentejas como protagonistas. Los curries y los arroces también son dignos de probar. Sus platos son una mezcla de creatividad y tradición hindú, aptos para todos los comensales y todas las ocasiones: menús del día, menú degustación y carta para los más expertos. Cuenta también con una variada y muy curiosa carta de vinos que no deja indiferente a nadie. Situado en el exclusivo Barrio de Salamanca, es espacioso y su decoración recuerda a la India más cosmopolita, algo que se traduce muy bien en sus exquisitos platos. El restaurante abre todos los días de la semana y está en la calle Diego de León número 63.

Ganges. Este restaurante es uno de los clásicos ya que es el primer restaurante hindú que abrió en Madrid, allá por el año 1986. Es un viaje a la India que incluye todos los sentidos. Los sabores especiados, los olores, incluso la decoración. Una mezcla de tradición y modernidad para un menú que ha obtenido el Plato de Oro de la Gastronomía Española. Destacan los arroces, las samosas, pollo, cordero… Todo cocinado en el tradicional horno Tandoorí. También cuenta con menú vegetariano y una extensa carta de variados platos. Decorado al estilo típico hindú, muy recargado, tiene todos los detalles que uno esperaría encontrar en un restaurante temático: cuadros de Gandhi, elefantes, e incluso una Jaima bajo la que comer en su amplia terraza. Abre todos los días y está situado en el emblemático barrio de Chamartín, en la calle Bolivia número 11.  Comer en Ganges es viajar, una vez más, al país de los mil colores.
¿Ya has elegido el primero que vas a visitar? Cualquiera de ellos es perfecto para adentrarse en los curiosos sabores de la India.  Todos estos restaurantes, al igual que muchos otros de la capital son perfectos para que pases una velada agradable de uno de los mayores placeres de esta vida: comer bien. ¡Namaste!