Restaurantes de lujo en España: 10 lugares especiales

La cultura gastronómica está de moda. Una tendencia al alza que ha traído consigo el incremento paulatino del interés por un sector que, hoy por hoy, goza de un prestigio creciente. Cada vez son más los contenidos televisivos y publicaciones especializadas que se acercan al mundo de la cocina desde una perspectiva distinta a la tradicional. Una perspectiva que busca nuevos sabores, técnicas y conocimientos, y que eleva la gastronomía a la categoría de arte. Y es que el recetario tradicional empieza a quedarse pequeño y son muchos quienes, animados por los nuevos conocimientos culinarios, buscan algo más allá de lo convencional.

Los clientes son cada vez más exigentes, y los restaurantes han dejado de servir platos para servir experiencias. Cada comensal es un crítico que, salvo excepciones,  valora con conocimiento de causa y busca sorprender su paladar con creaciones que superen la mera experiencia de un sabor “rico”. España es uno de los países con mayor tradición gastronómica del mundo y una oferta vanguardista que que avanza constantemente hacia la excelencia en el sabor. Y algo más. Un ingrediente secreto e intangible difícil de valorar pero que, al menos en este caso, cotiza a más de 100 euros el cubierto.

El Celler de Can Roca (Girona)

Menú degustación: 180 euros.

El restaurante de los hermanos Roca es, sin duda, una de las señas de identidad de la gastronomía española. Una consideración que viene avalada por las 3 estrellas Michelín que mantiene desde 2009 y los más de 5 años consecutivos presente en las primeras posiciones de la lista de mejores restaurantes del mundo: 1º en 2013 y 2015; 2º en 2011, 2012, 2014 y 2016; y 3º en 2017 (según la revista británica Restaurant). Los Roca definen el Celler como “un juego a tres bandas: El mundo dulce, el mundo líquido, el mundo salado; Jordi, Josep, Joan. La cocina, la sala, la bodega; el arte, la técnica, el diálogo. Luz, espacio, personas; objeto, mirada instante”. El Celler es un restaurante de estilo libre, enraizado en la tradición catalana, con “de cocina en libertad, comprometida con la vanguardia creativa, sin renunciar a la memoria de las generaciones de antepasados de la familia dedicadas a dar de comer a la gente”.

DiverXO (Madrid)

El XOW hedonista y lujurioso: 195 euros

El XEF y su loca bacanal gastronómica: 250 euros

Inaugurado en 2007, el restaurante de David Muñoz – o Dabid Muñoz, como él mismo se ha rebautizado- se colgó la tercera estrella Michelín en 2013, pasando a ser el octavo restaurante español en alcanzar tal reconocimiento.  “Vanguardia o morir”, “cultura de la insatisfacción”, “sin sacrificio no hay recompensa”…conceptos sobre los que Dabid Muñoz ha construido su cocina y que no duda en plasmar en las icónicas e irreverentes decoraciones de su local en Madrid. Irreverencia y transgresión para una cocina de fusión que busca ampliar fronteras y explorar los límites – de haberlos- de la cocina.

Aponiente (El puerto de Santa María, Cadiz)

Menú mar en calma: 175 euros

Gran menú, mar de fondo: 205 euros

Un restaurante en el que el mar es el auténtico protagonista. 2 estrella Michelín avalan a Ángel León, que plantea una cocina basada en los productos marinos, y que dista mucho de ser sólo un restaurante de pescados y mariscos. Y es que “El chef del mar” abrió en 2009 nuevas vías culinarias al desarrollar e incluir el plancton como ingrediente para el consumo humano. Cocina con mucha identidad y creatividad que le han valido el reconocimiento internacional: el New York Times incluía, en 2011, el restaurante gaditano en su lista “10 restaurantes por los que merece la pena tomar un avión”. Ángel León tiene muy clara su vocación: descubrir el mar…

ABaC (Barcelona)

Menú ABac Nuestra Tradición: 140 euros

Menú ABac Nuestra Vanguardia: 170 euros

Muchos conocerán a Jordi Cruz por su trabajo como jurado en el concurso culinario de TVE Master Chef. Pero más allá de su papel televisivo, el cocinero catalán regenta un restaurante galardonado con 2 estrellas Michelín que plantea, en palabras del propio chef, una cocina “evolutiva e inquieta, basada en el producto y donde tiene cabida tanto la creatividad como la tradición”. Un proyecto con más de 17 años de vida, expuesto al público como un “capricho de blancos en todas sus tonalidades. De ambiente sereno, neutro y elegante, el sentido de sofisticación se plasma en los pequeños detalles y en los materiales utilizados, así como a través del juego de luces”. Un restaurante que, sin duda, trasciende la figura televisiva de su jefe de cocina prometiendo sensibilidad, creatividad  y, sobre todo, mucho “Rock and Roll”.

Martín Berasategui (Lasarte-Oria, Guipúzcoa)

Gran menú degustación: 225 euros

Tradición y “garrote”. Es difícil entender la cocina española sin Martín Berasategui: 8 estrellas Michelín le consolidan como el chef más galardonado de la gastronomía nacional. Su restaurante en Lasarte, su casa, se colgó la tercera estrella en 2002 y, desde entonces, no sólo las han conservado, sino que las ha multiplicado en el resto de proyectos emprendidos por el chef vasco en Barcelona y Tenerife. Una cocina perfeccionista elaborada desde la tradición y el máximo respeto al producto, y que ha cimentado su éxito, en palabras de Martín Berasategui, en “el trabajo en equipo” y gracias a una actitud y personalidad arrolladora que marca un objetivo claro: “Martín no defrauda nunca”.

Casa Marcial (Arriondas, Asturias)

Menú Terruño completo: 148 euros

Más que hablar de un restaurante, habría que hablar del hogar de Nacho Manzano. Un hogar situado en la localidad asturiana de Arriondas (conocida por el descenso internacional del Sella) y que no sólo ha visto crecer al chef, sino a una propuesta culinaria nacida de la tradición y el producto autóctono. Y es que el propio Nacho Manzano reconoce que Casa Marcial es “la casa donde nací y crecí. Inicialmente, el restaurante era una casa de comidas regentada por mis padres, donde se cocinaban platos de la tradición asturiana más ancestral, y que hoy es mi Restaurante Gastronómico”. Un restaurante galardonado con 2 estrellas Michelín y que plantea una interpretación moderna de los platos tradicionales y el producto típico asturiano. Un lugar, en definitiva, “concebido para disfrutar de la gastronomía de la tierra”.

Dani García (Marbella, Málaga)

Menú degustación Caleidoscope, un lugar soñado: 185 euros

“Una factoría de ilusiones, un espacio para la reflexión que conduce al comensal al mundo del visto y no visto, del nada por aquí, todo por allá”. Así presenta el cocinero malagueño su restaurante en Marbella. Una apuesta por la reinvención y la evolución a través de un proyecto que “piensa en local y cocina en global” y que persigue, palabras del propio chef, cumplir los sueño de quien lo prueba. Cocina arraigada en la tradición andaluza que juega con las texturas, contraposiciones de sabor y oposiciones frío-caliente para generar una cocina de “contradicción” manifestada en presentaciones “mágicas y delicadas”. Vanguardia construida desde la tradición en un restaurante premiado con 2 estrellas Michelín, y que a través de su nuevo menú busca viajar a “un mundo mágico donde el juego, la infancia, la juventud y el color se funden en la mente del espectador cautivándolo para siempre”.

Quique Dacosta (Alicante)

Menú DNA La Búsqueda: 210 euros

“Cocina sin fronteras pero con raíces”. Un objetivo que Quique Dacosta se plantea desde el primer momento en un nuevo menú que representa “el rastreo de un territorio: el nuestro, el mío”. Y es que el diseño de su propuesta culinaria trata de mantener y recuperar la cultura gastronómica y el sabor más tradicional, adaptando sus condiciones y conceptos a un lenguaje diferente y “ahondar en los ingredientes perdidos, sabores olvidados, narrados por los mayores del lugar y que para nosotros y en nuestro lenguaje, tienen mucho que decir”. Quique Dacosta se expresa en la cocina con un lenguaje de 3 estrellas Michelín que busca nuevos códigos y formas que envuelvan los sabores de siempre. Expresar a través de los platos y contar un “territorio lleno de belleza, transformada en alimentos”:

Cenador de Amós (Villaverde de Pontones, Cantabria)

Menú experiencia: 125 euros

El cocinero cántabro Jesús Sánchez define la cocina como una forma de vida, y asegura que el Cenador de Amós es la expresión de esta filosofía. Un restaurante situado en una casona del siglo XVIII que mezcla contrastes modernos y clásicos,  y que regenta junto a su mujer, Marian Martínez, encargada de la “puesta en escena” en sala. Un proyecto que busca “apasionar a la gente” y transmitir unos valores cocinados a fuego lento, en una propuesta que nace de la combinación de producto, tradición, creatividad y técnica. Una cocina que “se parece a un taller artesanal en el que cada pieza, elaborada meticulosamente, propone un viaje a formas creativas y sabores únicos” Jesús Sánchez lo tiene claro y aspira a que “cada mesa se transforme en una fiesta de los sentidos”. Una fiesta galardonada con 2 estrellas Michelín que premia “la experiencia e inspiración de un chef con talento, que firma con su equipo platos sutiles, impactantes y, en ocasiones, muy originales”.

Coque (Humanes de Madrid, Madrid)

Experiencia Q17: 140 euros
Experiencia Q17+ : 185 euros

Mario Sandoval lidera una terna completada por sus hermanos Diego y Rafael, en un restaurante de concepto moderno que firma “cocina de la memoria”. Descubrir el universo de los hermanos Sandoval significa “iniciar un viaje gastronómico basado en los sabores y la innovación”. Sin duda, los sentidos juegan un papel protagonista en una propuesta culinaria que promete estímulos más allá del sabor,  “un viaje en el que incorporas todos los sentidos, incluyendo esos que solo tú crees poseer. Necesitarás no solo oler y paladear, también tocar, palpar, imaginar y hasta recrear sabores que quizá nunca hayas acomodado en boca”. Con 2 estrellas Michelín, Coque busca sincronizar los sentidos del comensal y la labor del servicio, en un pase que busca complicidad y legado: “ya formas parte de Coque. Has aprendido y has saboreado. La herencia está transmitida. El futuro lo puedes tocar”.

Valorar una propuesta gastronómica es una tarea difícil. La cocina, el sabor, el gusto y el disfrute de cada persona es algo subjetivo que difícilmente puede someterse a regla. Megalomanía para algunos, arte para otros. Queda claro que la cocina trasciende la mera mezcla de ingredientes. Si algo es seguro, es que hay opciones para todo tipo de consumidores, y aquí se esbozan algunas de las nuevas piezas que conforman el engranaje de la “alta cocina”. Un motor en continuo movimiento, que sacude los sentidos para unos – y los bolsillos para otros – y que deja un poso innegable e irrefutable: la gastronomía española tiene pasado, presente y futuro. O dicho de otra manera, que en España “se come bien” vaya… Que aproveche.