Personas tóxicas: cómo detectalas y cómo huir de ellas

Las reconocerás porque son el triángulo de las Bermudas de la energía y el buen rollo. Absorven triglicéridos, felicidad y positivismo a su paso y reparten grasas trans, ansiedad, desconcierto, desasosiego y estrés. Son personas tóxicas y debes huir de ellas. ¡Corre, Forrest, corre!

Pon a punto tu radar de toxicidad para detectar a aquellos seres nocivos que, en tu entorno de trabajo o familiar, pululan a tu alrededor buscando alimentarse del más mínimo instante de felicidad para destruirlo y aniquilarlo. Ojo, una persona tóxica cumple su misión y se va. Comparte su miseria y dolor pero jamás se queda para consolarte en tu bajada a los infiernos. Aniquila tu alegría y se va en busca de otra presa a la que contar sus males. No hay consuelo para una persona tóxica y no lo hay para ti. ¡Huye!

¿Cómo detectar a una persona tóxica?

¿Cómo saber si los que te rodean son personas tóxicas para tu estabilidad emocional? Es sencillo detectar la oveja negra dentro del rebaño. Las personas tóxicas viven en un bucle de negatividad constante. No es una fase ni un momento de bajón puntual. Generan emociones negativas y se retroalimentan de ellas. Las personas tóxicas se centran en los problemas, jamás buscan ni atienden a soluciones que ni siquiera consideran posibles. En su bucle, buscan cómo alimentarse, no les interesa tu aprobación, sólo tu escucha.

Cuentan una y otra vez sus problemas a cuantos quieran oírlos pero no las cosas positivas que pasan en su vida. Este exceso de presencia del ego, los hace claramente predecibles: yo, yo, yo… El tú y el nosotros no importa. Para las personas tóxicas no existen las emociones y los problemas de los demás.

Las personas tóxicas se sienten cómodas en su papel de víctimas. “¿Por qué a mí?”. Se trata de una forma nociva de querer ser el centro de atención. Vuelta al “yo, yo, yo”.

Son vampiros emocionales. Chupan tu energía y positivismo y dejan a su paso el rastro intacto de la negatividad, el pesimismo y la infelicidad.

¿Es posible liberarse de las personas tóxicas?

Negatividad, resentimiento, envidia, frustración, baja autoestima, inseguridad… Elimina de tu vida diaria estas emociones que te impiden avanzar y crecer como persona. Y aléjate de quienes te las transmiten. Los efectos negativos emocionales de una persona tóxica sobre otra afectan de forma diferente dependiendo de la situación, la personalidad… pero con una persona tóxica el resultado inevitable es sentirse ignorado porque sólo habla de sí misma y con tu energía mermada tras estar expuesto a las ondas expansivas de su pesimismo irracional. ¿Qué hacer para recuperar el zen?

Respira y relativiza. No es personal, lo hace con todo el mundo, no sólo contigo.

Protégete. Como si de una armadura se tratara, mentalízate y protege tus emociones.

Efecto separador. Reconduce la conversación tantas veces como sea necesario para alejarla del bucle tóxico.

Sé asertivo. Ya hemos hablado de la asertividad y de la importancia de decir no. Corta el bucle, sin herir a la otra persona y sin herirte a ti mismo