La Movida Madrileña, el movimiento cultural por excelencia

Si hay algo que marcó los primeros años de la transición democrática fue la llamada Movida Madrileña, un término que acuñó el escritor y periodista Francisco Umbral y que sirvió para definir un movimiento social y cultural que definió a los jóvenes de la época. Aunque sus inicios se gestaron a mediados de los años 70 – tras la muerte de Franco – sería en el año 1981 cuando se populariza este término y se expande a la llamada ‘Movida Española’ que arrastró a toda una generación a disfrutar de los primeros años de libertad democrática.

La Movida Madrileña es música, es cine, es literatura, periodismo y es, sobre todo, libertad de expresión. Los primeros jóvenes de la democracia rompieron con las cadenas de una represión de 40 años y emularon a los jóvenes de ciudades tan cosmopolitas como Londres, Nueva York o Los Ángeles. El objetivo, la libertad a todos los niveles.

Un homenaje, el punto de partida

La movida madrileña es principalmente punk y nació oficialmente con el concierto homenaje a la memoria de José Enrique Cano Real, ‘Canito’, compositor y batería que formó junto a los hermanos Urquijo el grupo ‘Tos’. El concierto, celebrado el 9 de febrero de 1980, unió a tan diferentes bandas como Los Bandidos, Nacha Pop, Tos, Mermelada, Alaska y los Pegamoides, Paraíso… Dicho concierto tuvo lugar en la Escuela de Caminos de Madrid patrocinado por los micrófonos de Onda 2. A partir de aquí, la denominada después Nueva Ola, reuniría a tan eclécticos grupos dándole a la Movida Madrileña su sentido musical.

Destacaron grupos de la capital como Kaka de Luke, Alaska (primero con los Pegamoides, después con Dinarama), Hombres G, Ejecutivos Agresivos, Los Secretos, etc. También se unieron a la ‘movida’ numerosos grupos de otras provincias como la Orquesta Mondragón – que tuvo un éxito tremendo entre los jóvenes – y los gallegos Siniestro Total o Golpes Bajos. El barcelonés Loquillo se convirtió en uno de los referentes de esta expresión.

Y todos estos grupos se reunían en míticos locales que pasaron a los anales de la historia como El Pentagrama – más conocido como el Penta – Vía Láctea, la sala El Sol, Galileo Galilei, Clamores. Fueron considerados templos de la Movida y aún hoy muchos jóvenes de la época los recuerdan con cariño y nostalgia.

Televisión Española, años después de que empezara y terminara la Movida, realizó una encuesta sobre los grupos más queridos por los jóvenes de la época y destacaron nombres como Clavel y Jazmín, Alaska, Derribos Arias, Radio Futura… Entre las canciones del Top 20 que más se recuerdan actualmente cabe destacar una, la más votada por los internautas que participaron en esta encuesta, ‘Escuela de Calor’, de Radio Futura, seguida muy de cerca por la mítica ‘La chica de ayer’ de Nacha Pop.

Cine postmodernista y liberal

Pero no todo fue música. El cine ocupó un nicho muy importante en este movimiento. Fue considerado un cine postmodernista que mostró al mundo todo aquello que el franquismo había ocultado. Temas como la prostitución, la drogadicción o la homosexualidad estaban patentes en cada película que se rodó. Un cine urbano que mostraba lo más oculto del Madrid de la época y en el que el sexo explícito estaba a la orden del día. Destacaron directores que comenzaban en la época como Fernando Trueba, Fernando Colomo, Iván Zulueta o Pedro Almodóvar.

Películas como ‘La vida alegre’ de Fernando Colomo, en donde se tratan explícitamente las enfermedades de transmisión sexual,Caín’ de Manuel Iborra o ‘Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón’, primera película del manchego Almodóvar, fueron referentes de la Movida Madrileña.

Literatura, fanzines, poesía y pintura

Aunque la Movida Madrileña fue un movimiento principalmente social y musical, la palabra tuvo mucho que decir. Salieron a la luz, en la mayoría de los casos financiados, fanzines de todo tipo, panfletos, revistas, periódicos… la libertad que generaron los primeros años de la democracia fueron el caldo de cultivo para escritos liberales y con exceso en muchos de los casos.

El punto de partida de esta mal llamada ‘literatura moderna’ (muchos de los expertos que luego la analizaron llegaron a asegurar que no apareció en esta época una verdadera literatura) fue la Tertulia de Creadores del 13 de marzo de 1984, en donde se habló largo y tendido sobre la ‘Narrativa en la Postmodernidad’. Destacaron poetas como Leopoldo María Panero o Haro Ibars, escritores como Francisco Umbral y una revista sobre todas las demás ‘Luna de Madrid’ en la que firmaron nombres ahora tan conocidos como el de Pedro Almodóvar, Quico Rivas o Moncho Alpuente. No era una revista al uso de periodistas y escritores, sino una revista abierta al mundo, donde artistas de todo tipo incluían sus pensamientos. Llegó a vender, en su mejor momento, 300.000 ejemplares al mes.

‘Madrid me mata’ fue otra de las revistas consideradas propias de la Movida. Creada y dirigida por Oscar Mariné llegó a publicar dieciséis números en un año.

Cómics, dibujos y fotografía tuvieron su impronta indeleble en esta época. Fue ahí cuando nacieron grandes fotógrafos como Pablo Pérez-Mínguez, Ouka Lele, Alberto García Alix, irreverentes publicaciones del, en su momento historietista Ceesepe (Carlos Sánchez Pérez) que tradujo a viñetas en papel sus irreverentes historias en publicaciones como ‘Star’ (1975) en la que partició o fanzines como ‘El capuyo Verbenero’ y ‘Clavelito Ceesepudo’.

Programas musicales como ‘La bola de cristal’ (visto principalmente por los niños de la época, en la que se mezclaban series con dibujos animados y canciones de artistas del momento bajo el mando de la irreverente Alaska y la ya mítica bruja Avería o ‘La edad de oro’ de Paloma Chamorro, fueron referentes de la época.

La Movida Madrileña fue un movimiento social y cultural que arrasó en los jóvenes, tan necesitados de libertad. No todo fue bueno – el auge de la droga se llevó a muchos jóvenes de la época y los excesos estaban a la orden del día – pero crearon un sentimiento de unidad y de que ‘’cualquiera podía ser lo que quisiese ser’’ que fue el origen de grandes directores y artistas que siguen en auge en la actualidad. Una época que, sin duda, será difícil de olvidar.