¿Dieta en Navidad? Trucos para sobrevivir a los empachos navideños

Hacer dieta en Navidad, así a primera vista, debería estar prohibido. Cierto es que muchas personas necesitan hacer dieta por motivos de salud los trescientos sesenta y cinco días del año y aunque estas fechas navideñas las familias se junta principalmente para comer, no hace falta acabar con todo lo que se ha puesto en la mesa. Pero sobrevivir a los empachos de la Navidad es posible sin hacer demasiados esfuerzos.

En primer lugar hay que comer con medida. El menú de la Navidad es especial, lo sabemos, y en la mayoría de las casas no pueden faltar los entrantes, tres platos más los postres que pueden alargarse hasta el atardecer en el caso de comidas y hasta altas horas de la madrugada en el caso de cenas. Un exceso de comida digno de bacanales griegas. Pero ¿hace falta comer todo? No. Puedes elegir los platos más ligeros del sinfín de posibilidades de un menú navideño. Una ensalada para comenzar, algo de pescado, eliminar uno de los platos de tu menú… ¿Y el postre? No podrás evitar probar los diferentes turrones, pastas, pasteles y tartas que se han hecho para esta fiesta, pero sí puedes decidirte por tomar sólo una cosa o por hacer un postre degustación (un poquito de cada cosa que te gusta). Si estás dispuesto a dejarte el estómago (y quizá los dientes) con todos los turrones que se presentan en la mesa, tenemos un truco: antes de ponerte a la faena toma algo de piña (seguro que alguien de la familia la ha traído), ya que esta contiene enzimas que favorecen la digestión de las proteínas. ¿Será por eso que cada año, irremediablemente en todas las comidas y cenas navideñas aparece esta fruta? También puedes probar a tomar uvas o papaya, con el mismo efecto.

¿Y después de comer? Lo mejor es que no alargues indefinidamente la comida o la cena. Si es a mediodía siempre puedes proponer un paseo con la familia para bajar todo lo que habéis comido. Incluye también algo de sal de frutas o una infusión (manzanilla, tila, etc) para hacer una digestión correcta.

comidas en Navidad

Los nutricionistas aseguran que de media, una persona puede llegar a engordar hasta cuatro kilos en estas fechas. Entre las comidas de empresa, las cenas con amigos, y las tres semanas de fiestas ininterrumpidas, conservar los mismos kilos que a principios de diciembre parece tarea imposible.

Pero, como para todo, hay trucos y recomendaciones para sobrevivir a estas fechas:

  1. Días previos. Procura comer ligero estos días; pescado, sopas, etc. Alimentos con pocas calorías.
  2. Fruta antes de comer. Es un truco que impedirá que te empaches a la hora de comer. Si no llegas con mucha hambre a la mesa podrás ser más comedido en el festín de platos. Una o dos piezas de fruta serán suficientes.
  3. Platos comedidos. No llenes demasiado los platos. Si has podido conseguir hacer un menú ligero para estas navidades, come también con moderación. Come tan sólo lo que hayas echado en el plato y evita picar del centro de la mesa. De este modo serás más consciente de lo que estás consumiendo.
  4. Preparar la comida justa. Sabemos que es pedir demasiado. Parece que una mesa de Navidad no es una mesa de fiesta si no está llena hasta la bandera. Si has cocinado demás, procura que los invitados se lleven lo que sobra. Si acumulas los restos de las comidas navideñas, estarás dos días más comiendo en exceso alimentos con alto contenido calórico.
  5. Comer conscientemente. Practicar la alimentación consciente es bueno para tu digestión. Come despacio y disfrutando de cada bocado. Tu estómago te lo agradecerá.
  6. El alcohol es, junto con los dulces, lo que más engorda en estas fechas. Si no puedes eliminar su consumo en las comidas, procura no mezclarlo con bebidas gaseosas y si tomas vino, ten en cuenta que el tinto es más ligero que el blanco.
  7. Hacer ejercicio. Si ya lo haces habitualmente, no dejes de hacerlo. Te ayudará a bajar las comidas y a mantenerte en forma. Si prevés que vas a comer por todo lo alto, procura salir a correr o a andar. Ir a nadar también es una opción muy recomendable.
  8. Prohibido dormir hasta tres horas después de haber comido. Aunque la famosa siesta española es una práctica aconsejable en el día a día, después de una comida copiosa sólo nos producirá acidez.
  9. Días posteriores. Procura realizar dietas depurativas, sobre todo si notas que has comido demasiado. Una dieta depurativa a base de manzanas, por ejemplo, hará que tu estómago se recupere más pronto. Puedes tomarlas tanto crudas como asadas.
  10. Dulces navideños. Como su propio nombre indica, son navideños. Procura comprar lo justo para las comidas o cenas de fiestas. Tendemos a comenzar a comprar turrones y pastas a principios de diciembre y seguimos comiéndolos hasta finales de enero. ¡Economiza!

 

dulces navideños

Estos son sólo algunos de los trucos que puedes tener en cuenta para las comidas de las fiestas navideñas. La moderación y el ejercicio son las bases de una alimentación sana. No queremos que te coartes de todo lo bueno, gastronómicamente hablando, que ofrece estas fechas. Pero sí que sobrevivas a ellas con el estómago intacto. Por lo demás, sólo te queda disfrutar de la familia y los amigos. ¡Feliz Año!