Destinos tendencia en 2017: Bután, Las Maldivas, Sri-Lanka

¿Pensando en viajar? Si buscas lugares realmente exclusivos en los que ver elefantes y leopardos en libertad, bucear en islas paradisíacas o realizar rutas entre monasterios budistas con vistas al Himalaya tu destino es Sri Lanka, Las Maldivas o Bután. Descubre con nosotros tres destinos tendencia en 2017: los lugares top a nivel mundial.

Sri-Lanka, paraíso natural

El antiguo Ceilán (cambió de nombre en 1972) es una isla muy verde situada en el Índico, al sureste de la India. Hasta el año 2009 el país sufrió una cruenta guerra civil con los tigres tamiles. El fin del conflicto permitió impulsar el turismo pero aún sigue siendo algo muy exclusivo y libre de masas. Pese a su escaso tamaño (similar al de Irlanda), Sri-Lanka cuenta con una gran diversidad y un gran patrimonio cultural. De hecho, tiene nueve parques nacionales y ocho lugares declarados Patrimonio de la Humanidad.

¿Qué hacer en Sri-Lanka?

Parque Nacional de Yala: te encontrarás con leopardos en libertad, elefantes, cocodrilos, búfalos… y más de 200 especies de aves.

Parque Nacional de Minneriya y parque Nacional de Kaudulla: imprescindible un safari jeep para presenciar elefantes en libertad. Y no se tratará ni de uno ni de dos, sino de cientos. Eso sí, dependiendo de la época del año deberías ir a uno u otro parque: de julio a octubre están en el primero (por el agua)  y el resto del año en Kaudulla.

Parque Nacional de Udawalawe: otro refugio para elefantes (se estima que viven unos 200) en el que, además, podrás ver osos, leopardos, cocodrilos, búfalos de agua, monos…

Qué hacer en Sri Lanka

Entre los lugares Patrimonio de la Humanidad empezamos en el Triángulo cultural de Polonnaruwa, Sigiriva y Anuradhapura, al norte del país. En Polonnaruwa destacan los budas de Gal Vihara, uno de ellos de 15 metros. En Sigiriva se conservan las ruinas de un palacio-fortaleza construido en el siglo V sobre un gran peñasco de granito a más de 300 metros de altura. La ciudad santa de Anuradhapura cuenta con varios santuarios, budas gigantes y la mayor estupa (edificio budista para reliquias) del país.

En el sur del país hay otros tres enclaves Patrimonio de la Humanidad; la reserva forestal de Sinharaja (“El reino del león”) es la zona de selva original que aún se conserva en la isla. Son 8.500 hectáreas con una gran variedad de árboles y animales endémicos, especialmente mariposas y reptiles. Continuamos recorrido por Kandy, para muchos una de las ciudades más bonitas del mundo y en la que se combina la tradición budista con el espíritu colonial de los británicos. Una parada obligatoria es en el Templo del Diente de Buda en el que, supuestamente, se conserva un diente de Buda salvado de su incineración. Finalizamos ruta en Galle, una ciudad fortificada construida por los portugueses en el siglo XVI.

Las mejores playas de Sri-Lanka

Los 1.300 kilómetros de costa de Sri-Lanka -con un agua a una temperatura media de 27 grados- se traducen en playas de arena fina ideales tanto para los que buscan un poco de relax como para los amantes del surf, kitesurf, snorkel o buceo. Unawatuna es una bahía semicircular protegida del oleaje por una doble barrera de coral. Para aquellos que buscan playas menos turísticas lo ideal es desplazarse hasta Mirissa, Kalkudah o Kogala en la que si viajas entre diciembre y febrero podrás observar tortugas depositando los huevos. Los amantes del surf no pueden perderse Arugam Bay, en la que están garantizadas las olas pero también el avistamiento de elefantes o aves.

Maldivas: playas paradisíacas y aguas cristalinas

Están en el Océano Índico, al sur de la India. Son más de 1.100 islas de las que 202 están habitadas y casi un centenar se dedican al turismo.  Son un auténtico paraíso, con una temperatura media de entre 26 y 31 grados y un mar azul turquesa que parece irreal. Si tienes pensado viajar a Maldivas puedes optar por grandes resorts, villas sobre el agua o instalaciones turísticas de estilo tradicional de sólo seis u ocho habitaciones. Las ofertas más exclusivas incluyen a todo un hotel y su personal para ti (el precio medio es de  8.000 euros).

¿Qué hacer en Maldivas?

Aunque cada isla tiene su particularidad hay dos cosas comunes en todas ellas: las playas paradisíacas y las aguas cristalinas con un gran fondo de arrecifes de coral. Por eso son perfectas para el buceo, el snorkel y la pesca. En ellas hay más de 4.000 especies marinas. A los deportes relacionados con el mar hay que sumarles el surf, el windsurf y el kitesurf.

Una opción para percatarse del paraíso que son Las Maldivas es realizar un vuelo fotográfico en hidroavión para ver desde el aire las diferentes islas, su característico azul turquesa y ¡hasta ballenas!

Exclusividad en Maldivas

Contacto con tiburones o delfines

Las Maldivas son sinónimos de descanso y relax pero también hay cabida para la aventura de la mano de los animales. Existe la opción de nadar entre tiburones ballena y mantas raya o avistar ballenas y delfines.

Maldivas es uno de los países más planos del mundo. Contemplar como atardece y se pone el sol es un lujo que se puede hacer todos los días desde una tumbona o tirado en una playa de arena blanca. ¿Lo imaginas?

Bután: Felicidad Interna Bruta

Situado en el centro del Himalaya. Un destino en el que está garantizado que no habrá masificaciones ya que está limitado el número de visitantes (entre 5.000 y 6.000) y sólo se permite el acceso con viajes organizados. En Bután lo de sentirse libre y feliz es algo más que un eslogan turístico. De hecho en este país no se calcula el Producto Interior Bruto atendiendo únicamente a criterios económicos sino también al bienestar psicológico de sus habitantes. Por eso ellos prefieren hablar de Felicidad Interna Bruta.

El valle de Punakha es un imprescindible en la visita a Bután. En él se encuentra Punakha Dzong, un edificio mezcla de castillo, fortaleza y monasterio situado entre dos ríos; el monasterio budista de Chimi Lhakhang o el monasterio de Talo con unas vistas únicas de las montañas.

Qué hacer en Bután

Monasterios y senderos: todos los caminos conducen al Himalaya

La ciudad de Paro y sus alrededores son otro de los destinos que no debes perderte. Paro alberga el Museo Nacional de Bután y Rinpung Dzong, del siglo XVII, uno de los edificios emblemáticos del país. En él se rodó “El pequeño Buda”.

 Taktsang Lhakhang (“Nido del trige”) es uno de los lugares más representativos del país, por lo menos uno de los más fotografiados. Se trata de un monasterio situado en un acantilado de 900 metros para el que el único acceso es a pie durante unas 2-3 horas (está a una altitud de 3.120 metros).

Bután es un país para visitar sin prisas, para dejarse llevar por sus senderos con vistas al Himalaya y visitar las aldeas y monasterios en los que la vida poco ha cambiado desde hace siglos. De hecho, casi dos terceras partes del país aún no cuentan con carretera lo que permite conservar paisajes únicos y de los menos explotados del mundo; el paraíso para los amantes del trekking y el alpinismo. Enclaves como el paso de Dochula (en la carretera entre Timphu y Punakha) nos regalan un mirador espectacular desde el que contemplar las cimas de más de 7.000 metros del Himalaya. Situado a 3.100 metros de altitud, es también un lugar de oración y contemplación; de hecho cuenta con 108 chortens (edificios religiosos).

¿Has decidido ya destino? Sabemos que la elección no es fácil pero tanto si es Bután, Sri Lanka como Las Maldivas están garantizados los paisajes únicos, el disfrute y la exclusividad.