Comida y personalidad: dime qué comes y te diré cómo eres

Somos lo que comemos. Al menos así de claro lo tienen en la Universidad de Dakota del Norte, que han sido capaces de establecer empíricamente una relación psicológica entre qué comemos y qué personalidad desarrollamos. Según un estudio publicado por el Journal of Personality and Social Psychology, los comensales proclives a las comidas dulces suelen tener un carácter agradable y amistoso, son personas compasivas y solidarias. Llegados a este punto, la pregunta es: ¿te gusta el dulce?

Existe un vínculo entre los alimentos que consumimos y el comportamiento social. Según el estudio en el que participaron 55 estudiantes universitarios se estableció una relación entre la elección de alimentos y su predisposición a ayudar a los demás. Los 55 encuestados probaron alimentos de los cinco sabores fundamentales: dulce, agrio, amargo, salado y picante, y respondieron a una serie de preguntas relacionadas a sus gustos personales. Como parte del experimento, se les dio a elegir entre un alimento dulce y otro salado; luego se les pidió que ayudasen a un profesor voluntariamente. El resultado fue que los estudiantes que comieron alimentos dulces presentaron mayor disposición a ayudar en comparación con el otro grupo.

Pero, ¿y si te gusta el picante?

Para los amantes del picante hay también estudio científico propio. El Institute of Food Technologists ha concluido que aquellas personas a las que les gustan las experiencias nuevas, asumir riesgos y disponen de una mentalidad abierta son a su vez amantes del picante. Las personas más calmadas o zen, optan, según esta investigación, por los sabores más insípidos. Esta correlación entre personalidad y alimentación se estableció en base a un estudio realizado sobre 184 personas no fumadores de entre 18 y 45 años. Los participantes recibieron una pequeña cantidad de capsaicina, el componente de los chiles picantes, y les pidieron que calificaran la comida picante a medida que aumentaba la intensidad de la capsaicina. Los que tenían personalidades de búsqueda de sensaciones continuaron diciendo que les gustaba la comida picante, mientras que a los que tenían personalidades más calmadas dejaba de gustarles la comida según aumentaba el picante.

¿Por qué los niños prefieren los dulces?

No han sido los únicos en llegar a la conclusión de que nuestras preferencias en cuestiones de comida están asociadas a nuestro desarrollo. En la Universidad de Arizona, vienen marcada por la influencia genética. Cuando nacemos, tenemos preferencia por los sabores dulces, y rechazamos aquellos sabores amargos o agrios. Esta preferencia de sabores tiene raíces evolutivas. Los alimentos dulces, como las frutas, son fuentes de nutrientes y energía y por ello estamos predispuestos a su consumo.

¿Eres de dulce o de salado? ¿Prefieres los sabores picantes o la comida más insípida? ¿Asumes riesgos o eres un persona amable y bondadosa? La próxima vez que pidas en un restaurante, te estarás retratando como persona.