3 cocinas de lujo que te dejarán con la boca abierta

Para cocinar bien necesitas tiempo, ingredientes de primera calidad y una cocina de lujo. Está bien, lo admitimos: la buena gastronomía puede surgir en cualquier rincón de cualquier tipo, pero si el escenario es una cocina de lujo… ay, pocos pueden resistirse a ponerse antes los fogones y dejar volar su creatividad. Además, la cocina es una de las habitaciones más importantes de la casa, si no la más relevante, donde no sólo se prepara comida, sino también se reúne la familia y se celebran algunos de los momentos más entrañables juntos. Por eso te recomendamos que no pierdas detalle de los trucos para conseguir una cocina de lujo. Es más, te proponemos tres modelos de cocinas lujosas con las que dejarás a tu familia e invitados ¡con la boca abierta!

En tu cocina de lujo no pueden faltar…

Electrodomésticos de acero inoxidable, que dan un toque elegante y de diseño a tu cocina, además de que son más duraderos y se limpian más fácilmente. Frigoríficos (los ‘no frost’, que evitan la aparición de escarcha y mantienen muy bien la temperatura interior frente a los cambios externos, están considerados los mejores del mercado), horno, microondas, lavavajillas por supuesto… La clave de una cocina de lujo reside también en su utilidad: no prescindas de ningún electrodoméstico que pueda hacerte la vida más fácil.

Una encimera amplia, con suficiente espacio para cocinar distintos platos al mismo tiempo, y de un material resistente y elegante como, por ejemplo, el granito, el cuarzo, el corian o el mármol.

Una isla o barra americana. La cocina tiene el potencial de convertirse en el corazón de una casa, pero para eso es preciso que la familia se pueda reunir en ella. Y nada mejor para conseguirlo que una barra americana donde poder desayunar o consultar el periódico mientras otro cocina, o una isla en el centro de la estancia donde poder tomarse una copa de vino con el aperitivo mientras observas como el/la chef prepara el plato principal de la velada.

Cocina con encimera amplia

El lujo está en los detalles

Para los que aprecian los detalles suntuosos, la grifería bañada en oro es un ‘must’. Si buscas algo menos excesivo, una pared completa de pizarra o iluminación en el interior de los armarios también son detalles que no dejan indiferente. Si ahí guardas esa vajilla tan especial, entonces elige asimismo puertas de cristal que dejen ver el interior.

Y no olvides un pequeño toque de color para llamar la atención y hacer más acogedora la estancia. Si te gusta lo rústico o la combinación de estilos diferentes, la piedra es un excelente material para decorar alguna de las paredes y crear espacios diferentes dentro de la misma estancia.

Tres estilos, tres cocinas diferentes

Una cocina de lujo debe ser elegante, práctica y acogedora. A partir de ahí, ya conoces el dicho: para gustos, los colores. Pero aunque el diseño del espacio y la combinación de los materiales da lugar a infinidad de cocinas diferentes, sí existen tres estilos definidos que prácticamente por sí solos son garantía de una cocina que deja con la boca abierta.

La cocina clásica, inspirada en las grandes cocinas antiguas y que sin duda es la estancia reina de la casa. Combina materiales tradicionales como la madera y el mármol con electrodomésticos de última generación. Una gran mesa en el centro no puede faltar, y si es posible, una chimenea o un horno de leña aporta la guinda. En este tipo de cocinas lucen muy bien pequeños electrodomésticos y artilugios de antaño como un molinillo para moler café o una gran olla de cobre.

La cocina moderna, de diseño minimalista, con numerosas posibilidades de almacenamiento (incluso en los lugares más insospechados) y colores neutros. Con predominio del blanco, el negro o el gris. Es sin duda la cocina más profesional de todas y quizá también la más práctica.

Cocina minimalista

La cocina temática, ambientada en un lugar en concreto o en tus aficiones favoritas. Aquí van varios ejemplos: un fregadero de piedra como si fuera el pilón de tu pueblo, muebles vintage de colores llamativos que parecen sacados de una película de los años 50, estanterías curvilíneas que recuerdan a una nave espacial… La imaginación no tiene límites, tampoco en la estancia reina de la casa.

 

Tener una cocina de lujo es cuestión, por tanto, de espacio, buenos materiales y un poco de originalidad. Con estos ingredientes, el menú no dejará indiferente a nadie.