Prepara tu escapada: las mejores calas de Mallorca

Con el sol, las buenas temperaturas y el inicio de la primavera lo que más apetece es pensar ya en Semana Santa y en la temporada de verano. Seguro que ya te imaginas en una tumbona, escuchando el sonido del mar, con un margarita en una mano y un abanico en la otra. ¡Entonces estás como nosotros! Mientras esperas a que pase la rutina de las semanas que parecen no terminar… te proponemos unas calas en Mallorca que vas a querer visitar. ¡Apunta!

Cala d’Or, belleza mediterránea

Si te imaginas pasar los días de verano en un ambiente recogido, de arena fina y con el mayor lujo, no te pierdas cala d’Or. Está situada al lado del núcleo costero de Portocolom, perteneciente al municipio de Felanitx. Un lugar perfecto para disfrutar del sol. Arena fina rodeada de rocas y unas terrazas cubiertas también con arena para aprovechar al máximo el espacio. Aunque no dispone de vistas al mar abierto, es un lugar tranquilo en el que apenas hay oleaje y que es perfecto para relajarse. Cercana a varias urbanizaciones, tiene autobús casi a pie de playa y una zona de aparcamiento cercana. Un lugar perfecto para ir en familia y dejar que los más pequeños disfruten de la tranquilidad de su playa y su mar.

Cala Mesquida, espectacular arenal natural

Otra visita obligada si viajas a Mallorca es la cala Mesquida. Tiene trescientos metros de largo y ciento treinta de ancho y está situada muy cerca de la localidad de Capdepera. Es una playa perfecta si lo que te gusta son los deportes acuáticos como el surf por su gran oleaje y viento. Es una espectacular cala de origen natural que fue declarada, junto con cala Moltó y cala Agulla, Área Natural de Especial Interés. Bastante concurrida en temporada alta, es ideal para escapadas de fines de semana o durante la primavera. Buena temperatura para un lugar recogido al que hay que llegar a pie. La distancia a recorrer no supera los doscientos metros, pero otorga a quien la visita la sensación de que es un espacio natural alejado del ajetreo de la gran ciudad. Debido a su fuerte oleaje y las corrientes, los barcos no pueden fondear cerca de ella, por lo que la tranquilidad es absoluta. El mejor lugar para desconectar.

Cala Agulla

Cala Sant Vicenç, la más cosmopolita

Situada al noroeste de la isla, en la localidad de Pollença, Cala Sant Vicenc es un conjunto de tres calas en las que puedes disfrutar de diferente ambiente: uno de ellas de arena fina, la más frecuentada, llamada cala Molins; la siguiente de grava y piedra, con un toque más rústico y mediterráneo, llamada cala Carbó; y la última, cala Clara, dominada por un hotel. Si eres de los que no aguanta todo el rato al sol, vuelta y vuelta, tienes numerosos servicios para entretenerte, desde un club náutico a chiringuitos y restaurantes. Es de fácil acceso e ideal si lo que quieres es combinar un día de playa con el turismo a lo largo de la costa. No te pierdas la visita a su frondoso bosque, uno de los pinares mejor conservados de toda la isla. Las vistas son impresionantes: es un gran entrante de mar que terminar en una gran extensión de arena tostada. Ideal para recalar los barcos prácticamente en la orilla.

Cala Figuera, pueblo de pescadores

Cala Figuera es un concepto diferente de retiro. No tan famosa por su playa, es de creación artificial, sino por su maravilloso pueblo de casitas bajas de pescadores, ideal para disfrutar de una o más jornadas de turismo. Es un puerto costero en forma de Y y aunque está muy recogido, tiene espectaculares acantilados ideales para fotos de ensueño. Si eres de lo que quiere combinar el turismo con la naturaleza, este es tu lugar ideal para tus vacaciones. Redes al sol, pequeñas embarcaciones de pescadores fondeando en el puerto y unas aguas cristalinas hacen que te retrotraigas a tiempos pasados, en los que la vida en los pueblos costeros transcurrían sin tanta masificación. No puedes perderte la imagen de la desembocadura de los dos torrentes que conforman este puerto pesquero: Caló d’en Busques y Caló d’en Boira. Uno de las actividades más recomendadas en esta zona es el submarinismo. Si lo que buscas es una escapada diferente, este es tu lugar.

Cala Figuera

Cala Formentor, el paraíso de arena blanca

Imprescindible si se visita la isla de Mallorca. Es una extensa playa de arena finísima y blanca que, aunque estrecha, tiene casi doce kilómetros de longitud. Para llegar a ella hay que recorrer unos catorce kilómetros de carretera estrecha que llevan también a un faro del mismo nombre y un espectacular mirador, llamado del Colomer o de la Creueta. La playa termina en un frondoso bosque de pinos y encinas y es un lugar perfecto para atracar con un barco pequeño. No en vano la mejor manera de llegar a esta cala es a través de un servicio de catamarán que sale desde el puerto de Alcúdia. Aunque es cierto que en temporada alta tiene mucha ocupación, es un lugar imprescindible para pasar unos días de descanso. Un paraíso de ensueño para unas vacaciones de lujo.

Mallorca tiene numerosas calas, playas y lugares espectaculares para visitar. Estos son sólo cinco ejemplos de los hermosos parajes en los que puedes pasar tus días de descanso. Tanto en estos como en cualquier otro emplazamiento de la isla, disfrutarás de unos días de descanso que te harán no querer volver a la rutina. ¡Elige tu cala para estas vacaciones y a disfrutar!