Los mejores lugares de España para salir de tapas

Salir de tapas está considerado en nuestro país como uno de los deportes nacionales. ¿Qué hay mejor en esta vida que una reunión de amigos en un lugar lleno de gente y alegría con unos buenos pinchos que llevarse a la boca? ¡Nada! Y por eso te animamos a que nos acompañes por una ruta por las mejores ciudades para tapear. En tu mano está decidir si llamas a tus amigos, sales ahora mismo de casa, y te vas a dar un homenaje culinario por nuestras tierras. Amigos, gastronomía y diversión, el plan perfecto para esta época del año. ¡Apunta!

Valladolid

Si eres amante de la gastronomía en forma de pincho, esta es tu ciudad. Ha sido considerada varias veces la mejor ciudad para tapear por España y es en ella donde se celebra el Concurso Nacional de Tapas y pinchos. Pero, ¿qué te puedes encontrar en esta ciudad castellana? Destacan dos zonas en concreto que no puedes dejar de visitar. Los locales de los alrededores de la Plaza Mayor y los que están en la zona de La Antigua, llamada así por la Iglesia de Santa María de La Antigua, del siglo XI.

Especialidades como mejillones o calamares bravos en La Mejillonera; sepia en salsa en La Sepia; o los pinchos más vanguardistas en Los Zagales, son de visita obligada. Este último local es el que, hasta ahora, más veces ha ganado el Pincho de Oro que se celebra cada año en la localidad. Si preguntas a los locales, te dirán también que no puedes dejar de visitar el Restaurante Jero, con una variadísima carta de pinchos y que está considerado como uno de los mejores locales para pinchear por Valladolid.

San Sebastián

De todos es conocido que los vascos saben comer, y muy bien. Por eso te proponemos una ruta de tapeo por San Sebastián. La propia actriz Glenn Close casi se queda a vivir allí por sus ‘pintxos’. Si sois de paladar exquisito y sabéis ver lo bueno, esta es la ciudad de pinchos por antonomasia. Visita obligada para ir abriendo boca es el Restaurante-Hotel Landa, antes de llegar a la ciudad, situado en el kilómetro 234 de la carretera de Burgos. Pulga de chistorra, ración frita de morcilla o dulces como la brioche mousseline son algunos de sus bocados espectaculares. Ya en el centro, la zona de la playa de la Zurriola es la mejor para ir de pinchos en bares de los ‘de toda la vida’. Es una zona turística imprescindible, que te lleva irremediablemente a la zona del puerto y el mercado de la Bretxa.

Medio bocadillo de anchoa, bonito y guindilla en la Bodega Donostiarra; tortilla en el Bar Zabaleta son lugares para parar. No en vano la tortilla de Zabaleta fue elegida por el enviado especial del periódico Sud Ouest como ‘la cuna de la tortilla’. la ensalada de tomate de la huerta con chuleta o la tortilla también son pinchos imprescindibles. Puedes degustarlos en el Bar Néstor, ya en la zona vieja. Tartaleta de txangurro o rissotto de setas en Gandarias; pincho de champiñones en La Cueva o una deliciosa chuleta en La Txuleta son otras de las opciones. ¡No te arrepentirás!

pinchos

Logroño

Comer en La Rioja es sinónimo de comer bien, para qué engañarnos. Si estás de ruta por tierras riojanas no debes perderte esta selecciones de locales donde la gastronomía se convierte en un mar de sensaciones. Si quieres comer bien tienes que ir hasta la calle Laurel. En esta zona alrededor de la calle podrás degustar manjares como la tortilla de patata del Asador El Haití; el pincho de carne con adobo secreto cuyo nombre ya es todo un misterio: pincho Tïo Agus. ¿Dónde lo puedes comer? Pues en el Bar Lorenzo Tío Agus. ¿Y qué te parecen unas patatitas fritas con mahonesa servidas en cazuela de barro? Puedes degustarlas en Bar Jubera, en la misma calle Laurel. Queso fundido, alioli, lomo o bacon y jamón cocido, todo unido conforman el zorropito, un pincho espectacular que puedes tomar en La Gota del Vino.

Si te quedas con hambre, no hay problema. Al zorropito le sigue el zorropo, que ya es un pincho para expertos comedores. En la Zapatilla de Villa Rica podrás tomar una tosta con tomate y jamón digna de reyes. Oreja de cerdo frita en El Perchas; matrimonio (boquerón con pimiento en este caso) en el Blanco y Negro o champiñones a la plancha aliñados en El Champi son otras opciones que no te debes perder.

Salamanca

Ciudad estudiantil donde se precie, Salamanca también es un lugar destacado en lo que a tapas de refiere. Sus carnes y embutidos son considerados manjares (sólo hay que mencionar el jamón de Guijuelo para atestiguarlo). Tenemos dos zonas que son las más típicas a la hora de degustar la gastronomía charra. La zona de la Plaza Mayor, con los locales más antiguos y más castellanos y la zona de Van Dyck, algo alejada del centro pero que es el centro neurálgico del tapeo en la ciudad. Situados en la Plaza Mayor, una de las plazas más espectaculares de toda España, podemos comenzar una ruta que tiene varios puntos estrella: En el Mesón Cervantes podemos degustar lo mejor de la gastronomía charra: desde unos morunos espectaculares a la típica palomita (corteza de cerdo rellena de ensaladilla rusa). Lomo, tortilla rellena o jeta son otros de los bocados exquisitos que encontramos en este local situado en la misma plaza. También en la misma plaza podemos visitar el Café Real. ¿Pincho obligado? El moruno. Su carne es espectacular, suave, que se deshace en la boca y aliñada con el mayor de los esmeros. También se pueden degustar sus huevos revueltos con chorizo y terminar con un helado artesano para el postre. El Café Novelty, abierto desde el año 1905 o el Bambú (en una de las bocacalles de la plaza) también son lugares que debes visitar. No te olvides de pedir, en este último, su chanfaina y una ración de jeta frita. Espectaculares.

Hablar de Van Dyck es hablar de pinchos buenos y baratos. Allí podrás encontrarte a todos los estudiantes de la ciudad, que saben bien a dónde deben ir para tomar una buena tapa. Lomo, jamón y queso con pan a la plancha en El Minutejo; cualquier pincho de lomo, moruno o sepia en el Bar Rufo’s; lomo en salsa, rabas o unas magníficas croquetas en El Churrasco o tostas de todo tipo en El Asador son pinchos que deberás degustar para reconocer la buena gastronomía que hay en Salamanca.

tapa de jamón

León

Si alguien tiene hambre y menciona León seguramente muchos a su alrededor gritarán: ¡El Barrio Húmedo! Es el barrio de tapas por excelencia de la ciudad. Lleno de locales con los mejores pinchos que te puedes llevar a la boca y con un ambiente de fiesta que te alegrarán el espíritu y el estómago. No necesariamente por este orden. Si no has ido nunca de pinchos por León y esta es tu primera vez te indicamos algunos lugares en lo que debes hacer parada obligada: puedes comerte unos calamares con gabardina espectaculares en el Bar Miche; calamares en el Latino; patatas con pimentón en El Flechazo; una morcilla de escándalo en Bar La Bicha; unos tigres en el Bar El Garbanzo Negro o unos espectaculares ‘cojonudos’ (huevos de codorniz con pimiento y chorizo) en La Alpargata. Todo esto sin olvidarte de regarlo con un buen vino.

En el Bacanal podrás probar su pincho estrella, champiñón a la plancha con patatas, la tortilla guisada en el Bar Indio, unas suculentas sopas de ajo en El Rincón del Gaucho, tapas denominadas ‘nosolopan’ en el H2O, ensalada de jabugo en El Jabugo, pollo frito en el Mr. Rodríguez, enormes croquetas en el Rebote o si tienes suerte un plato que sólo hay algunas veces por temporada, sangrecilla guisada, en una taberna abierta desde los años cincuenta que se reconvirtió en restaurante en la actualidad, la Bodega Regia. Infinidad de pinchos para matar el hambre e ir haciendo la croqueta, literalmente, hasta casa.

Granada

Que no se diga que en el sur no se come bien. Nos desplazamos hasta Granada para pinchear por todo lo alto. Y gratis la mayoría de las veces. Sí, señores y señoras, porque en Granada con la consumición te ponen tu tapita. Y qué tapita. Te indicamos los mejores lugares para degustar la gastronomía de ‘Graná. Entre la catedral y el mercado de San Agustín podrás encontrar los mejores lugares para pinchear. Si vas con un oriundo de la ciudad lo primero que hará será llevarte a Los Diamantes. No podrás elegir la tapa, te la ponen según sale de la cocina, pero no tendrás problema ninguno en comértela, están buenísimas. Su especialidad es el ‘pescaíto frito’. Sesos, mollejas o cazón en adobo son otras de las tapas que podrás comerte en este mítico local.

En Casa Enrique podrás degustar un buen embutido, los mejores vinos y tapas espectaculares. Ojo que este lugar está abierto desde el año 1870, un claro indicio de que aquí se come, y muy bien. El Reventaero es un local que no te puedes perder. Como su propio nombre indica podrás comer hasta hartarte. Mega tapa de todo lo que te imagines, sobre todo de productos de la zona. Pides una caña y te ponen una tapa de tamaño XXL. Pides un café, y también. Porque un buen café no está reñido con echarte al cuerpo un pinchaco de tortilla rellena. Albóndigas con tomate o paté casero en El Rinconcillo, caracoles a tutiplén en Aliatar (cuecen unos 170 kilos de caracoles al día), ibéricos y requeté (melva y pimiento morrón) en Cisco y Tierra o ciervo a la granaína, salmorejo o albóndigas nazaríes en Los Martinetes son pinchos que no puede dejar de probar.

tapa en bar de pinchos

Madrid

No podíamos dejar fuera a la capital de España. Madrid no es sólo cocido madrileño, tiene de todo, desde los lugares más castizos donde puedes viajar al siglo pasado y sentirte como un verdadero chulapo o chulapa hasta lugares modernos y vanguardistas con la mejor gastronomía moderna. Melva canutera con tomate y cebolleta o croquetas de jamón en La Taberna del Chato, llamada así porque toda su comida se sirve en chatos de vino; gazpacho, bravas, paella o jamón en Entre Cáceres y Badajoz; las que dicen son las mejores patatas bravas de Madrid, en Docamar, en la mítica calle Alcalá; chistorra, huevos, rotos, croquetas bravas o un sinfín de pinchos en lo más castizo de Madrid, la cervecería restaurante Quevedo. Los pinchos estrella del bar Mareas Vivas, muy cerquita de Callao, son la paella y los bollos preñados, dos manjares que no puedes dejar de probar. ¿Y qué os parece solomillo a la pimienta o tortillitas de camarones o chopitos? Son los pinchos que puedes degustar en el bar Rey de las Tapas, un nombre muy bien puesto.

Visita obligada: Los Amigos. No vayas si acabas de merendar o de comer porque te estresarás con la cantidad de pinchos que te ponen. Pides tu consumición y de la cocina empiezan a salir todo tipo de pinchos: desde croquetas, bravas, salchichas, calamares… un sinfín de tapas para un local que siempre está lleno de gente y que tiene como peculiaridad rollo de papel colgados en el techo para que vayas cogiendo de ahí lo que necesites. ¿Y si pides otra caña? Pues te renovarás los pinchos. Hasta que termines por pedir socorro. Está en la calle Ezequiel Solana y sólo los más expertos en ‘taperío’ te hablarán de él. Y frente a él Los enemigos. Más de lo mismo para un local que rivaliza en comida a todo trapo. Casa Pepe o El Brillante con su mítico bocadillo de calamares también son opciones para disfrutar de lo mejor de Madrid. Y después un poco de turisteo, si es que el cuerpo te lo permite.

 

¿Te has quedado con hambre? Seguro que no, porque todos estos lugares que te hemos ofrecido son lo mejor de cada ciudad. Y bien es cierto que aquí sólo están alguno de los rincones donde comer pinchos es una alegría. No podíamos mencionarlos todos, pero no queremos enfados. Prometemos hacer una ruta por todas las ciudades de España. Sabremos cuándo partimos, pero no cuándo regresamos… es lo que tiene vivir en un país con una gastronomía de lujo.