10 balnearios en España que no debes perderte en 2017

En 2017 busca un hueco para relajarte. Ya has dejado atrás el torbellino de emociones propio de la Navidad, los empachos de las reuniones en familia, el estrés de las fiestas… y es el momento de tomarte tiempo para ti mismo y recuperar fuerzas. ¿Y qué mejor manera de hacerlo que en la piscina de agua caliente de un balneario, tanto si vas solo como en familia?

Aquí te proponemos 10 estupendos balnearios para recargar las pilas y, sobre todo, para disfrutar. Con nuestra selección ya no tienes excusa para sumergirte en sus aguas.

Balneario de Mondariz, en Pontevedra

Uno de los referentes del turismo termal en España es, sin duda, el balneario de Mondariz. Inaugurado en 1873 por los hermanos Peinador, consta en la actualidad de un hotel de 5 estrellas, un spa, un campo de golf, un centro de congresos y, por supuesto, las aguas mineromedicinales que brotan de 3 manantiales distintos y que debido a su alto contenido en bicarbonato son recomendables para problemas digestivos. También para diabetes, reumatismo… y por supuesto se emplean en tratamientos antiestrés, de belleza, contra el tabaquismo… Personalidades históricas como Isaac Peral, Castelao o Rockefeller ya probaron sus propiedades. ¡Ahora te toca a ti!

Caldaria, en Ourense

En Galicia, la provincia termal por excelencia es Ourense. Los manantiales surgen a cada paso en las orillas del Miño, pero es en Arnoia, Lobios y Laias donde tres balnearios ofrecen una experiencia completa. En Arnoia, un hotel-balneario rodeado de viñedos ofrece lujosas habitaciones más aguas de mineralización débil especialmente indicadas para quienes sufren reumatismos, afecciones respiratorias, dermatológicas… En Lobios, junto al Parque Natural Baixa Limia-Xurés, el hotel balneario especializado en cicloturismo ofrece tratamientos con aguas que manan a 77º y que sirven para aliviar un sinfín de enfermedades. Por último, la Vila Termal Laias cuenta con un manantial cuyas aguas, a 51º, mejoran sobre todo problemas gástricos, y se encuentra a tan sólo unos 20 kilómetros de Ourense capital.

pies en el agua

Las Caldas Villa Termal, en Asturias

Entre montes asturianos se esconde el complejo de turismo termal que tiene su centro en el Balneario Real Las Caldas, un edificio inaugurado en 1776 que durante la Guerra Civil sirvió de cuartel y de hospital de sangre. Sus aguas mesotermales tienen efectos sedantes, analgésicos y antiinflamatorios, entre otros. Hoy en día, además del balneario, el pequeño pueblo de Las Caldas cuenta con un spa, varios hoteles y un centro de convenciones. Sin duda una oferta compleja y lujosa para un fin de semana relajante.

Balneario de Solares, en Cantabria

Las propiedades de las aguas de Solares ya eran conocidas en el siglo XII, pero no fue hasta 1827 cuando se construyó la primera Casa de Baños sobre el manantial de Fuencaliente. En la actualidad, ese mismo manantial nutre una piscina de 850.000 litros de agua que cuenta con la última tecnología en termalismo. Un hotel de 4 estrellas con bonitas habitaciones y salones para celebraciones ponen la guinda a esta escapada a Solares. Si te cansas de las piscinas, siempre puedes recorrer los 7 kilómetros escasos que separan el balneario del mar.

Balneario de Cestona (Guipúzcoa)

Cuentan que, en 1760, unos perros sanaron de la sarna que padecían tras bañarse en unas pozas de agua caliente. Años más tarde, el manantial que había alimentado esas pozas sería declarado de utilidad pública; y ya en 1804 abriría la Casa de Baños de Cestona y, con ella, comenzaría el turismo en el País Vasco. El balneario de Cestona es el único que sigue en pie de los once que llegó a tener Guipúzcoa en el siglo XIX, y eso que tuvo que ser reconstruido tras las terribles inundaciones de 1983. Su imponente hotel renovado, su jardín con árboles centenarios y las aguas que alivian enfermedades hepáticas, biliares y del tracto renal, son los principales atractivos de este complejo.

toallas en balneario

Gran Hotel Balneario Palacio de las Salinas, en Valladolid

Si buscas un balneario marcado por la historia reciente, sin duda el Palacio de las Salinas es el tuyo. Ubicado en Medina del Campo, sus aguas mineromedicinales ya eran famosas en el siglo XVII, cuando los habitantes de la zona acudían al lugar para curar dolencias de los huesos, las articulaciones y la piel. El hotel fue inaugurado en 1891, pero con el estallido de la Guerra Civil sirvió para otros usos: cuartel, hospital de campaña, sede de la Sección Femenina, seminario… El complejo actual fue reinaugurado en 1997, y en la actualidad cuenta, además de con habitaciones y balneario, con 80.000 metros cuadrados de jardines. Querrás perderte en ellos.

Real Balneario de Solán de Cabras, en Cuenca

En un paraje espectacular de cañones fluviales y formaciones kársticas se alza el Real Balneario de Solán de Cabras, centro de peregrinación durante siglos por los efectos curativos de sus aguas medicinales. Aguas que ya en el año 182 a.C. curaron la artritis de un tal Julio Graco, según testimonios escritos. En la actualidad el complejo cuenta con un palacio construido en 1755 y un edificio más moderno con 31 apartamentos, así como espacio para todo tipo de celebraciones. El agua de Solán de Cabras está especialmente indicada para las afecciones del riñón.

Balneario de Lanjarón, en Granada

Entre el Parque Nacional de Sierra Nevada y la Alpujarra seis manantiales ofrecen desde aguas de mineralización débil hasta otras de muy elevada que, en términos generales, facilitan la digestión, tienen efectos diuréticos, sedantes… Pueden beberse y también disfrutarse en un sinfín de tratamientos termales. Un hotel de 4 estrellas y un restaurante ecológico con recetas locales completan la oferta del Balneario de Lanjarón. Las propiedades medicinales de sus manantiales tienen fama nacional e internacional, y hasta fueron promocionadas en la Exposición Universal de París de 1878.

tratamiento en balneario

Balneario de Archena, en Murcia

Los íberos del siglo V a.C. ya usaban las aguas mineromedicinales del manantial de Archena; en el siglo I d.C. los romanos edificaron unas termas; y en la actualidad tres hoteles y varios spas con más de 100 años de historia forman el complejo del Balneario de Archena. Sus aguas, declaradas de utilidad pública en 1869, manan a 52,7 grados centígrados y tienen propiedades que mejoran las defensas, las articulaciones, frenan el envejecimiento de la piel, combaten las afecciones respiratorias y alivian el estrés. En Marchena, además, podrás celebrar bodas, cumpleaños, reuniones de empresa… Sin duda, se trata de un balneario completo ¡del que saldrás como nuevo!

Hotel Balneario Vichy Catalán, en Girona

A unos 20 kilómetros de la costa, en Caldes de Malavella, un edificio de estilo neomudéjar declarado Monumento Histórico-Artístico acoge el Hotel Balneario Vichy Catalán, uno de los más prestigiosos de la Península. Sus aguas mineromedicinales emergen a 60º centígrados y alivian problemas circulatorios, digestivos o nerviosos; pero es que, además, el complejo cuenta con restaurante, piscina exterior, pistas de tenis y pádel, capilla privada y un campo de golf en las inmediaciones. Una amplia oferta para relajarse pero sin caer en el aburrimiento.

Balneario de Vichy Catalán
Fotografía de Till F. Teenck en Wikimedia Commons

¿Ya has decidido cuál será tu balneario este 2017?