¿Las nuevas tecnologías y el uso de pantallas aceleran la presbicia?

¿Sabías que la aparición de la presbicia o vista cansada se ha adelantado casi 10 años a causa del excesivo uso de pantallas y dispositivos digitales? La presbicia es un problema visual asociado a la edad que suele afectar a la población a partir de los 50 años por el envejecimiento del ojo. En los últimos años se ha percibido un aumento de las personas de entre 38 y 39 años que sufren los efectos de la vista cansada a causa de la sobreexposición a las nuevas tecnologías. Con el paso de los años el cristalino del ojo pierde su flexibilidad de forma natural y termina por no enfocar con nitidez los objetos cercanos. Al menos, eso era hasta ahora.

El Instituto Oftalmológico Tres Torres de España ha constatado el aumento de pacientes de presbicia más jóvenes de lo habitual. Entre las características comunes que estos jóvenes que padecían presbicia manifestaban sólo encontró un elemento en común: el mayor uso de dispositivos tecnológicos. Este organismo asegura que alrededor del 10% de todas la cirugías para corregir la presbicia se dan en el colectivo de personas de entre 38 y 39 años con una excesiva conectividad a las nuevas tecnologías y a los dispositivos electrónicos.

No es el único estudio que existe al respecto de la correlación entre el uso de pantallas y la aparición de problemas de salud visual. Así, el estudio Digital Eye Strain Report establece una correlación entre fatiga visual y jóvenes. Los millennials (la generación nacida entre 1981 y 1995) viven aquejados de una nueva realidad: la fatiga visual. Los efectos de la luz azul (presente en smartphones, tablets y otras pantallas cuyo uso ha ido creciendo en los últimos años) se notan en la visión. Los nativos digitales, los menores de 30 años pasan aproximadamente 10 horas y media diarias visualizando pantallas, no muy lejos de la población entre 31 y 45 años que viven 9,3 horas conectados a un entorno multipantalla (no sólo usamos smartphones, sino tablets, ordenadores, ebooks y otros wereables).

vista infantil

Cómo afecta la presbicia a la visión

La presbicia o vista cansada supone una dificultad del ojo para enfocar objeto a corta distancia. Se trata de un proceso degenerativo asociado a la edad que se palia con el uso de lentes. En algunos caso, también se pueden realizar operaciones quirúrgicas que devuelven la elasticidad al cristalino, pero es importante tener en cuenta que en ningún caso existe una cura definitiva para la presbicia, sólo mecanismos para paliar sus síntomas. No se puede prevenir la presbicia desde el momento en que esta es condiderada como un defecto visual asociado a la pérdida de elasticidad del cristalino y, por tanto, a la capacidad del ojo para enfocar a corta distancia.

Como comentábamos, es importante no confundir presbicia o vista cansada con fatiga visual, un proceso asociado al excesivo uso de pantallas y dispositivos electrónicos. Aunque la fatiga visual se vuelve más frecuente tras la aparición de la presbicia o vista cansada, porque el mecanismo de acomodación del ojo a nuevas condiciones de visibilidad (luz, fijación de la vista, uso de mecanismos electrónicos) empieza a ser más difícil a partir de los 45 años.

La presbicia y vista cansada sí son lo mismo. Se trata de palabras sinónimas para definir un problema de visión que tiende a aparecer en la franja de los 40- 50 años y que debido a la sobreexposición a pantallas electrónicas puede incluso adelantar su aparición.